Bitcoin no está muerto: es el mercado el que está en resaca (y los ETF tienen la culpa)

¿Está Bitcoin realmente muerto? Descubre cómo influyen los ETF, por qué el mercado está en “resaca” y qué puede pasar con el precio en los próximos meses.

Juan Galindo-Increscendo Finanzas

11/26/20258 min leer

Bitcoin y las crypto n el mercado de los etf
Bitcoin y las crypto n el mercado de los etf

Bitcoin no está muerto: es el mercado el que está en resaca (y los ETF tienen la culpa)

Durante los últimos meses muchas personas han vuelto a hacerse la misma pregunta de siempre:
“¿Bitcoin está muerto?”

Las caídas recientes, los titulares sobre “cripto invierno” y las salidas masivas de dinero de los ETF han reactivado el miedo. Sin embargo, para entender lo que está pasando hoy con Bitcoin hay que mirar un poco hacia atrás.

Hace unos años, en pleno pánico del COVID, vimos el precio de Bitcoin por debajo de los cinco mil dólares.
Los mercados se desplomaban, las bolsas caían en picado, el mundo entero estaba encerrado en casa… y mucha gente pensó:

“Hasta aquí llegó el experimento de Bitcoin.”

La narrativa era clara: “se acabó la burbuja, esto no se levanta más”. Pero la historia terminó siendo muy distinta.

Hoy Bitcoin ya no es un juguete de frikis de Internet. Está en ETF regulados, en balances de empresas, en discusiones de gobiernos, en carteras de bancos y fondos de inversión. Y, aun así, el miedo vuelve: no por un virus, sino por algo más silencioso —outflows masivos en los ETF, caídas bruscas de precio y titulares apocalípticos.

La pregunta de fondo no es si Bitcoin está roto.
La pregunta real es:

¿Está roto Bitcoin… o lo que está roto son nuestras expectativas?

En este artículo vamos a ver qué está pasando de verdad con Bitcoin, qué papel juegan los ETF y por qué, a pesar del ruido, podríamos estar frente a una corrección violenta dentro de un ciclo alcista mucho más grande.


La caída del COVID: cuando todos pensaron que Bitcoin se acababa

En marzo de 2020, en pleno pánico del COVID, Bitcoin llegó a moverse en la zona de los 4.000–5.000 dólares.
La sensación en el ambiente era casi apocalíptica:

  • Mercados tradicionales desplomándose.

  • Países cerrando fronteras.

  • Nadie sabía si el sistema financiero iba a aguantar.

En ese momento, el miedo era existencial:

  • “¿Y si esto se acaba aquí?”

  • “¿Y si Bitcoin era solo una moda y no vuelve a levantar?”

Hoy, con la perspectiva del tiempo, se ve claro que aquel miedo no estaba describiendo el futuro de Bitcoin, sino el estado emocional del mundo.

Porque desde esos mínimos, Bitcoin:

  • Marcó nuevos máximos históricos.

  • Vivió un rally brutal en 2021.

  • Sufrió otro desplome tipo “cripto invierno”.

  • Recibió la llegada de los ETF, la adopción institucional

  • Y terminó alcanzando precios por encima de los 100.000 dólares.

Lo que parecía el final del experimento fue, en realidad, el inicio de un capítulo mucho más grande.

Y esa es una lección importante:
el miedo que sientes hoy no tiene por qué describir el final de la historia; muchas veces solo describe
el capítulo en el que estamos.

De los mínimos al nuevo máximo histórico

Saltemos al presente.

Hace poco, Bitcoin marcó un nuevo máximo histórico, por encima de los 100.000–120.000 dólares por unidad, impulsado por dos factores clave:

  • El último halving, que redujo la emisión de nuevos BTC.

  • La euforia en torno a los ETF spot de Bitcoin, que permitieron a millones de personas y a grandes fondos comprar BTC de forma regulada, desde su banco o su bróker de siempre.

Desde ese máximo, el precio ha sufrido una corrección muy fuerte, del orden de un 25–30 % desde el pico. Y, aunque duela, esto no es tan raro en la historia de Bitcoin: en ciclos alcistas anteriores hemos visto correcciones similares, incluso más profundas, antes de que el mercado eligiera su siguiente movimiento.

La diferencia es que ahora hay un nuevo actor sobre el escenario:
los
ETF spot de Bitcoin.

¿Qué son los ETF de Bitcoin y por qué importan tanto?

Antes de analizar su impacto, vale la pena explicar rápido qué es un ETF.

Un ETF (Exchange Traded Fund), dicho de forma sencilla, es como una “caja” que contiene un activo o un conjunto de activos, y que tú puedes comprar y vender en la bolsa igual que si fuera una acción.

En el caso de un ETF spot de Bitcoin:

  • Esa caja está llena de Bitcoin real.

  • El gestor del ETF compra y guarda BTC en nombre de los inversores.

  • Tú no compras las monedas directamente, sino “trozos” de esa caja a través de tu banco o bróker.

Si entra dinero nuevo al ETF (inflows):

  • El gestor tiene que comprar más Bitcoin para meterlo en la caja.

Si la gente vende el ETF y sale dinero (outflows):

  • El gestor tiene que vender parte de ese Bitcoin para devolver el dinero a los inversores.

Por eso se habla tanto de inflows y outflows: no son solo números en una tabla, sino órdenes reales de compra o venta de BTC en el mercado spot.

ETF: ¿enemigos o aceleradores del mercado?

Antes, si querías Bitcoin, ibas:

  • A un exchange cripto,

  • A una wallet,

  • O a un bróker especializado.

Hoy, gracias a los ETF:

  • Un fondo de pensiones,

  • Un banco,

  • O un asesor financiero tradicional

pueden tener exposición a Bitcoin sin tocar jamás una wallet ni una frase semilla.

Esto ha hecho que los ETF acumulen decenas de miles de millones de dólares en BTC bajo gestión. Es muchísimo dinero. Y aquí empieza la parte delicada:

  • Cuando hay inflows, los ETF tienen que comprar Bitcoin físico, y eso tiende a empujar el precio hacia arriba.

  • Cuando hay outflows, tienen que vender Bitcoin físico para devolver ese dinero, y eso ejerce una presión de venta brutal.

    En las últimas semanas hemos visto justamente esto:

    • Días con salidas de cientos de millones de dólares de los ETF de Bitcoin.

    • Productos como el ETF de BlackRock, que fueron protagonistas de la subida, registrando ahora outflows récord.

    Entonces, ¿los ETF hacen daño o ayudan?

    La respuesta honesta es: hacen ambas cosas.

    • Sin ETF, probablemente Bitcoin no habría llegado tan rápido a estos niveles de precio. Abrieron la puerta a una ola institucional histórica.

    • Con ETF, el mercado se vuelve mucho más sensible al humor de unos pocos grandes gestores que, en cualquier momento, pueden decidir:


      “Recortemos riesgo, vendamos parte del ETF de Bitcoin.”
      y convertir esa decisión en
      cientos de millones de dólares de venta real en el mercado.


    En otras palabras:

    Los ETF son un acelerador.
    Aceleran las subidas… y aceleran las bajadas.

    A corto plazo, eso se siente como si estuvieran “haciendo daño”.
    A medio y largo plazo, lo que hacen es
    integrar Bitcoin en el sistema financiero global:

    • Más liquidez.

    • Más regulación clara.

    • Más actores grandes implicados.

    Pero el precio “paga el precio”, valga la redundancia, de ese proceso de integración.

El miedo de hoy no es el miedo de 2020

Volvamos a la comparación.

En el COVID, con un Bitcoin rondando los 4.000–5.000 dólares, el miedo era:

“¿Y si esto se apaga para siempre?”

Hoy, la pregunta es otra:

“¿Hasta dónde puede caer dentro de un sistema que ya lo adoptó?”

Ya no nos preguntamos si Bitcoin va a desaparecer mañana. Nos preguntamos:

  • Si los ETF seguirán vendiendo.

  • Si la Reserva Federal mantendrá los tipos de interés altos.

  • Si los grandes fondos seguirán reduciendo exposición a activos de riesgo.

Es un miedo más técnico y financiero, menos existencial.

Y aquí aparece la trampa psicológica:

  • Si anclas tu mente en el máximo histórico reciente, todo lo que esté por debajo se siente como una tragedia, aunque sea solo una corrección grande pero normal dentro de una tendencia mayor.

  • Si solo miras el gráfico de esta semana, parece el fin del mundo.

  • Si miras el gráfico desde 2020, ves un activo que ha pasado de 4.000–5.000 dólares en pleno pánico a más de 100.000 en su último máximo, con todas las caídas violentas en medio.

Lo que está cambiando no es solo el precio; está cambiando quién manda en ese precio:

  • Antes: ballenas cripto, exchanges y retail.

  • Ahora: ETF gigantes, bancos, fondos, gobiernos mirando de cerca.

Eso hace que el mercado parezca más frío, más mecánico… y, a veces, más cruel.

Tres posibles escenarios para Bitcoin

No existe una bola de cristal, y este contenido no es asesoría financiera, pero sí podemos plantear tres escenarios lógicos a partir de lo que sabemos hoy.

1. Mini “cripto invierno” dentro de un gran ciclo alcista

En este escenario:

  • Los ETF siguen con salidas importantes.

  • La macro se complica, los tipos de interés siguen altos.

  • El mercado reduce riesgo.

Bitcoin entraría en una fase de precio lateral o bajista, con mucho miedo y una narrativa dominante de “ya se acabó el bull market”.

¿Qué suele pasar en una situación así?

  • Se limpia el apalancamiento.

  • Vende quien no soporta la volatilidad.

  • El suministro pasa de manos nerviosas a manos de largo plazo.

2. Un amplio rango de consolidación

En este segundo escenario:

  • La caída actual ya habría limpiado buena parte del exceso de euforia.

  • A partir de aquí, Bitcoin se mueve en un rango amplio:

    • Subidas que parecen el inicio de un nuevo rally.

    • Bajones que parecen el fin del mundo.

…pero sin romper del todo el mercado.

Dentro de ese rango, los ETF alternan semanas de inflows y outflows, y el mercado va digeriendo poco a poco esta nueva realidad.

3. El bull de fondo sigue vivo y esto fue una sacudida violenta

En el tercer escenario:

  • A largo plazo, la combinación de:

    • Una emisión cada vez más baja por los halvings.

    • La adopción institucional.

    • Y los estados mirando a Bitcoin como posible activo estratégico,

sigue componiendo una narrativa alcista estructural.

Desde esta perspectiva, lo que estamos viviendo se parece más a una resaca después de un máximo histórico que al funeral del activo.

Conclusión: Bitcoin no está roto, nuestras expectativas sí

Si hubiera que resumir todo en una frase, sería esta:

Bitcoin no está roto.
Lo que se está rompiendo son las expectativas irreales de que un activo pueda subir para siempre, sin correcciones violentas y sin consecuencias.

En 2020, cuando lo vimos por debajo de cinco mil dólares, casi nadie imaginaba seriamente que lo veríamos por encima de los cien mil. Y aquí estamos, años después, hablando de ETF, reservas estratégicas y regulación.

Hoy el miedo es diferente:

  • Miedo a entrar tarde.

  • Miedo a equivocarse con el timing.

  • Miedo a la volatilidad que generan los ETF.

Pero si la historia de Bitcoin nos ha enseñado algo, es esto:

Los capítulos de pánico rara vez son el final del libro.
Muy a menudo son la parte en la que el mercado
redistribuye el riesgo y pone a prueba nuestra convicción.

La pregunta importante no es solo qué va a hacer el precio.
La pregunta es:

¿Qué vas a hacer tú con lo que sabes hoy…
y con todo lo que ya has vivido desde aquella caída del COVID hasta ahora?

Aviso importante:
Este artículo es de carácter educativo y divulgativo. No constituye asesoría financiera, ni una recomendación de compra o venta de ningún activo. Haz siempre tu propia investigación y no inviertas dinero que no estés dispuesto a perder.





Bitcoin entrando en los etf
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